Medicina Antienvejecimiento o Antiaging

Es aquella que tiene como objetivo mejorar la calidad y expectativa de vida del individuo, es decir “vivir más años con mayor calidad de vida”.

Para conseguir este objetivo necesitamos : Evaluar la edad biológica (que puede no coincidir con la edad cronológica). Identificar las causas del envejecimiento en cada individuo. Establecer un tratamiento personalizado.

Las causas del envejecimiento son múltiples, estarán las internas: ligadas a la herencia, edad… y las externas: que en nuestro medio las más significativas son la exposición al sol y el hábito tabáquico.

El envejecimiento es algo más que la aparición de “canas” y “arrugas” en la piel. Si pudiéramos “ver” el interior de nuestro organismo, veríamos modificaciones importantes prácticamente en todos nuestros tejidos, órganos y sistemas. Las manifestaciones más llamativas “porque las vemos” son en la piel: arrugas, flacidez, adelgazamiento, sequedad, aparición de manchas (léntigos…), pérdida de pelo, canas…Pero hay importantes manifestaciones en el sistema nervioso, cardiovascular, respiratorio, digestivo, endocrino, musculoesquelético, metabolismo, sentidos…

El tratamiento se hará de manera individualizada, un programa básico incluirá: Dieta personalizada, suplementos nutricionales, aporte de antioxidantes, educación nutricional, valoración de posible tratamiento hormonal, frenar y mejorar el envejecimiento de la piel (mesoterapia facial y corporal, relleno dérmico facial, hilos tensores reabsorbibles, peelings químicos, lipomasaje, fotorrejuvenecimiento facial y corporal, carboxiterapia…), pautar ejercicios para reforzar la memoria y la concentración,  actividad física escalonada y controlada.

Sentirse bien y tener un mejor aspecto con el paso de los años, no es una moda actual, sino que está ligada a la propia naturaleza humana. La búsqueda del “elixir de la eterna juventud”, ha sido una constante en la historia de la humanidad.

Saber más sobre Medicina Antienvejecimiento o Antiaging

¿QUÉ ES EL ENVEJECIMIENTO?

De forma sencilla lo podemos definir como el proceso de desgaste que sufre nuestro organismo a lo largo de la vida. Según la OMS es el proceso biológico que se inicia con el nacimiento, dando lugar a una serie de cambios característicos de cada especie, que tienen como consecuencia una limitación de la capacidad de adaptación del organismo al ambiente y cuyo resultado final es la muerte de dicho organismo. Este proceso biológico de envejecimiento se inicia muy precozmente, en la década de los 20 años. Cada persona tiene dos tipos de edades:

  • Edad cronológica. Es la que indica el tiempo transcurrido desde el nacimiento y no se detiene.
  • Edad biológica. Es la que nos mide o evalúa nuestra capacidad funcional y estado de salud.

Con frecuencia la edad biológica no coincide con la cronológica.

TEORÍAS Y CAUSAS DEL ENVEJECIMIENTO

Hay más de 300 teorías distintas para explicar el envejecimiento. De manera general se acepta la teoría de que en el proceso del envejecimiento tiene que ver la desorganización celular por el estrés oxidativo causado por los radicales libres. El ritmo progresivo del envejecimiento vendría determinado en un porcentaje elevado por nuestros hábitos de vida. Entre las CAUSAS DEL ENVEJECIMIENTO distinguiremos:

1.-CAUSAS INTERNAS:

  • Genética (ligada a la herencia).
  • Edad.
  • Isquemia/hipoxemia (condicionan déficit de aporte de nutrientes a los tejidos), “tenemos la edad que tienen nuestras arterias”.
  • Modificaciones hormonales (estrógenos, DHEA, melatonina, GH..).

2.- CAUSAS EXTERNAS:

  • Exposición al sol.
  • Hábito tabáquico.
  • Contaminación del medio ambiente.
  • Mala alimentación.
  • Estrés y falta de sueño…

CONSECUENCIAS DEL ENVEJECIMIENTO

PIEL: Como los “vemos”, los cambios más llamativos se producen a este nivel. Hay un adelgazamiento progresivo de la piel, con aparición de arrugas, sequedad, pérdida de elasticidad (flacidez que es más llamativa en párpados, zona mandibular y cuello), aparición de manchas seniles (léntigos) de predominio en el dorso de las manos, labios más finos (sobre todo el superior), aparición de canas y pérdida de pelo (más frecuente en los varones). Hay pérdida de grasa subcutánea alrededor de ojos y en las mejillas.

SISTEMA NERVIOSO: Hay una progresiva muerte neuronal. Pérdida de memoria, mayor dificultad para la concentración y el aprendizaje, disminución de los reflejos y de la capacidad psicomotora, disminución de las horas de sueño en especial en su fase REM, mayor incidencia de aparición de demencias (Alzheimer…).

SISTEMA ENDOCRINO: Es en el que se producen cambios más significativos por su importancia biológica. El sistema endocrino elabora las hormonas, que son mediadores químicos muy potentes que realizan las funciones biológicas a muy bajas concentraciones. Durante el envejecimiento se produce un déficit generalizado de la actividad hormonal en todas las glándulas y órganos secretores: en la hipófisis (hormona del crecimiento…), hormonas sexuales, hormonas tiroideas, melatonina, páncreas endocrino, glándulas suprarrenales (disminución del cortisol de la aldosterona y de los andrógenos…)… De todas ellas destacaremos:

HORMONA DEL CRECIMIENTO (GH):

Es segregada por la hipófisis, su principal función es estimular el crecimiento durante la infancia y adolescencia y se sigue produciendo tras la finalización del periodo de crecimiento. El aporte de GH en adultos y ancianos tendría efectos beneficiosos sobre: la memoria, concentración, motivación y capacidad de trabajo, sistema cardiovascular; además de aumentar la masa muscular, la elasticidad de la piel, la inmunidad y disminuir la grasa y el colesterol.

MELATONINA:

Hormona segregada por la glándula pineal: su función más importante es la de ser reguladora de los ciclos biológicos (pubertad, reproducción, inducción del sueño…) y su producción responde a estímulos lumínicos: estado luz/oscuridad. Se segrega fundamentalmente durante el sueño, con un pico máximo entre las dos y las seis de la madrugada. Tiene además una potente acción antioxidante, estimula la inmunidad y tendría una acción de regulación sobre el metabolismo óseo. La melatonina disminuye con la edad y a los 60 años el nivel puede descender hasta el 50%. Aunque lo más llamativo es la disminución del pico nocturno, limitando la regulación de los ritmos circadianos (sueño/vigilia) y que genera alteraciones de la conducta y de adaptación. Se sospecha que el que exista en la vejez un mayor daño oxidativo tenga bastante que ver con la disminución de la melatonina, ya que se ha observado un paralelismo entre el déficit de melatonina y el incremento del daño oxidativo.

ANDRÓGENOS:

El andrógeno más importante segregado por las glándulas suprarrenales sería la Dehidroepiandrosterona (DHEA), que tiene una importante acción preventiva de la arterioesclerosis, y ya se ha comentado que “tenemos la edad que tienen nuestras arterias”; además estimula la inmunidad y tiene propiedades antineoplásicas. A partir de los 50 años, se produce una notable disminución de su secreción.

EJE REPRODUCTOR:

En el varón la función testicular comienza en la pubertad con la síntesis hormonal y la espermatogénesis. A partir de los 50 años la cantidad de testosterona disminuye de manera progresiva y de forma paralela las capacidades sexuales del varón van declinando con la edad, aunque sin llegar a desaparecer (como ocurre en la mujer): es lo que se denomina andropausia, aunque sería más razonable la expresión andropenia, ya que el varón puede mantener la capacidad de engendrar incluso superados los 70 años. La testosterona desarrolla los órganos masculinos y los caracteres secundarios del varón, tiene función anabolizante, efecto lipolítico, estimula la inmunidad, protege de la osteoporosis y contribuye al mantenimiento de la función hepática, de la glucemia y del crecimiento. La mayor limitación que tiene como tratamiento hormonal sería el inducir un mayor porcentaje de cáncer de próstata. En la mujer la menopausia es la manifestación más importante del envejecimiento y es el cese definitivo de la menstruación, que determina un déficit importante de estrógenos y de la progesterona; y como consecuencia de ello aparecen una serie de manifestaciones clínicas, que no se limitan únicamente a los conocidos “sofocos” y “osteoporosis”, sino que abarcan prácticamente a todos los órganos y sistemas del organismo. (ver más MENOPAUSIA)

PÁNCREAS ENDOCRINO:

Segrega la insulina y su secreción está regulada por los niveles de glucosa en sangre. La cifra de glucosa aumenta lenta y progresivamente con la edad. Las personas mayores son más intolerantes a la glucosa y presentan más resistencia a la insulina. Esta intolerancia puede ser debida en parte al metabolismo de la glucosa en el hígado. Además la función del páncreas se deteriora con la edad y se produce una disminución de la síntesis de insulina, lo que facilita la aparición de diabetes en los ancianos.

SISTEMA CARDIOVASCULAR: El corazón pierde capacidad contráctil, con mayor probabilidad de insuficiencia cardiaca y mayor tendencia a la aparición del síndrome coronario (angina de pecho, infarto de miocardio…) y arritmias. Progresa la arterosclerosis (endurecimiento de las arterias por depósitos de colesterol), aumento de la Tensión Arterial y mayor incidencia de isquemia e hipoxemia con limitación para el metabolismo celular, además de determinar insuficiencia arterial periférica (claudicación intermitente). A nivel venoso hay mayor riesgo de aparición de varices y de insuficiencia venosa crónica.

SANGRE: Hay una disminución del número de leucocitos, que acarrea un déficit en el sistema inmunológico con un mayor riesgo para las infecciones.

APARATO RESPIRATORIO: Los pulmones se vuelven menos elásticos y tienen mayor dificultad para la eliminación de secreciones, lo que se traduce en una disminución de la capacidad respiratoria con menor aporte de oxígeno a la sangre y hay mayor riesgo de padecer infecciones pulmonares.

APARATO DIGESTIVO: Hay una disminución de las secreciones digestivas. Las digestiones se enlentecen y no es tan efectiva la absorción de nutrientes en el intestino, y no es infrecuente la carencia de vitaminas y minerales. El hígado pierde capacidades funcionales sobre todo en relación con el metabolismo de los hidratos de carbono y las grasas.

SISTEMA MUSCULOESQUELÉTICO: Hay una pérdida de masa muscular, el organismo pierde fuerza y es menos flexible. Hay también pérdida de masa ósea (osteoporosis), que produce una debilidad esquelética con mayor riesgo de caídas y fracturas (cadera, muñeca…). Aumenta el proceso degenerativo de las articulaciones (artrosis), que conlleva limitación funcional. Hay una pérdida de estatura hasta de cinco centímetros. Aumenta la grasa corporal, que tiende a localizarse en el abdomen.

METABOLISMO Y FUNCION RENAL: Hay un mayor riesgo de aparición de diabetes, así como de dislipemias (aumento del colesterol y de los triglicéridos). Hay una disminución del agua corporal, con mayor probabilidad de deshidratación y deterioro de la función renal (por disminución del flujo renal). En el riñón hay una importante disminución del número de nefronas, con mayor tendencia a la insuficiencia renal.SENTIDOS: El envejecimiento supone una disminución de las capacidades de todos los sentidos, siendo más evidentes en la vista y el oído.

DIAGNÓSTICO DEL ENVEJECIMIENTO

Hay que evaluar la edad biológica. historia clínica y exploración física. Valoración antropométrica y composición corporal. Valoración del estado neuropsicológico. Pruebas complementarias: analítica (bioquímica con hemograma, perfil metabólico de H.C., grasas, proteínas, iones, función hepática, renal…, con determinaciones hormonales…), ECG, pruebas de la función respiratoria, diagnóstico de imagen (densitometría, ecografía…).

TRATAMIENTO DEL ENVEJECIMIENTO

Se hará de forma individualizada. Un programa básico de tratamiento antienvejecimiento incluirá:

  • Dieta personalizada: Se disminuirá la ingesta calórica, ya que las necesidades energéticas en las personas mayores son inferiores debido a la disminución de la masa muscular y menor nivel de actividad física. H.C. 50% de calorías totales y de bajo índice glucémico. Lípidos 30% del total de calorías (predominando los ácidos grasos monoinsaturados). Proteinas 20% de las calorías totales, las necesidades de proteínas serían las mismas que en adultos jóvenes. Fibra 20-35 gr/día (fundamentalmente a partir de las legumbres, frutas y verduras…). Líquidos en torno a 1 ml/Kcal/día. (incluyendo agua, zumos e infusiones…).
  • Suplementos Nutricionales: Nutraceúticos: “Son compuestos químicos constituyentes naturales de los alimentos, que administrados de manera controlada (en distintas presentaciones farmacéuticas), han demostrado tener efectos beneficiosos en la prevención y/o tratamiento de enfermedades, así como en la mejora general del estado de Salud”. Entre los más significativos para el tratamiento del envejecimiento estarían: vitaminas, oligoelementos (minerales), Coenzima Q10, proteinas de suero láctico, L-carnitina, ácidos grasos Omega 3, isoflavonas, fitoesteroles, Resveratrol,…
  • Valoración de posible tratamiento hormonal: Melatonina…
  • Educación nutricional.
  • Pautas para potenciar la capacidad cognitiva del cerebro. Al cerebro hay que estimularlo a diario: relaciones interpersonales, lectura, estudios, proyectos…
  • Frenar y mejorar el envejecimiento de la piel: mesoterapia facial y corporal, fotorrejuvenecimiento facial y corporal, peelings químicos, relleno dérmico facial, hilos tensores reabsorbibles, lipomasaje, carboxiterapia… .
  • Ejercicio físico. Tiene como objetivo aumentar la actividad física para mejorar la forma física. La indicación del tipo de ejercicio debe ser individualizada, valorando los factores de riesgo, gustos, estilo de vida y nivel de actividad física. Hay que conseguir aumentar la fuerza y mejorar la coordinación y movilidad articular. Además, con el ejercicio físico se obtienen múltiples beneficios: facilita la integración social, aumenta la autoestima y mejora la ansiedad y la depresión, mejora el funcionamiento cardiovascular y respiratorio, previene la obesidad y diabetes, mejora las cifras de la Tensión Arterial; y en definitiva da sensación de bienestar y mejora la imagen corporal…

COMENTARIOS SOBRE EL ENVEJECIMIENTO Sentirse bien y tener un mejor aspecto con el envejecimiento, no es una “moda reciente”, sino que está ligado a la propia naturaleza del ser humano. La búsqueda del “elixir de la eterna juventud” ha sido una constante a lo largo de toda la historia de la humanidad.